La epilepsia ocurre en todos los grupos de la poblacón por igual. Las personas de todas las edades, razas y condición social pueden contraer esta afección, aunque el 70% de todos los casos de epilepsia empiezan antes de los 21 años de edad.

Lo que pueda dañar el cerebro puede causar epilepsia. Sin embargo, en muchos de los casos la causa o causas son desconocidas. A esto se llama epilepsia criptogénica. En aquellos casos donde la causa es conocida, la epilepsia se llama sintomática y se puede asociar a un trastorno neurológico directo como resultado de algunos de los siguientes fenómenos:

  • defectos en el desarrollo del cerebro
  • lesión perinatal en el cerebro debido a una hemorragia o falta de oxígeno
  • lesión traumática del cerebro más tarde en la vida de la persona afectada
  • defectos genéticos
  • trastornos degenerativos que afectan el cerebro
  • trastornos químicos y metabólicos
  • infecciones del sistema nervioso
  • tumores y coágulos cerebrales
  • embarazo
  • reacciones tóxicas a medicamentos y otras sustancias

Es evidente al ver esta lista que muchas de las posibles causas del daño a las células cerebrales – por consiguiente de la epilepsia – se pueden prevenir con una buena asistencia médica, procurando la seguridad en las carreteras y en actividades recreativas. Por ejemplo, 540,000 personas en los Estados Unidos anualmente se lesionan el cráneo en accidentes automovilísticos y, como resultado, casi 20,000 tendrán ataques epilépticos persistentes.

Como consecuencia, la prevención de la epilepsia se centra en evitar las lesiones del cráneo y cerebrales mediante los siguientes consejos:

  • Maneje todos los vehículos con precaución: utilice cinturones de seguridad, respete los límites de velocidad y lleve cascos de cabeza cuando sea apropiado.
  • Reduzca al mínimo los riesgos en las actividades de recreo (lleve protección en la cabeza cuando haga el deporte de monopatín, cuando juegue al fútbol o al béisbol y tenga precaución cuando bucee, escale, etc.)